jueves, 27 de noviembre de 2008

Una película realmente 'arvellanada'

Creo que es la primera vez que uso el adjetivo 'arvellanado' para referirme a algo que lo merece de verdad. Gritos en el pasillo es una película de terror hecha con cacahuetes. Sí, lo que lees, terror y cacahuetes en la misma frase. La verdad es que la película, cuya acción se desarrolla en un 'maní-comio', resulta bastante entretenida, aunque imagino que más entretenido debió ser el rodaje de una cinta que conseguirá que nunca mires a los cacahuetes como lo hacías antes.

Puedes verla online y/o descargarla
aquí

jueves, 13 de noviembre de 2008

Mensaje oculto en el navegador Firefox

Mammon se durmió. Y la bestia renació, propagándose por toda la Tierra, y sus seguidores fueron legión. Y proclamaron los nuevos tiempos y sacrificaron cosechas con fuego, con la astucia de los zorros. Y construyeron un nuevo mundo a su propia imagen como prometían las palabras sagradas, y la palabra de la bestia y sus crías. Mammon se despertó, y súbitamente no era más que un rezagado.

Ese misterioso mensaje, perteneciente a "El libro de Mozilla, 11:9", aparece al teclear about:mozilla y pulsar intro en la barra de direcciones del famoso navegador del 'zorro ardiendo'. ¿Programadores satánicos?, ¿fumados?... sea como sea, resulta bastante curioso y, a su vez, intrigante.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Extremoduro impone su 'Ley Innata'

El otro día me acerqué a un concierto de Extremoduro. No es que me hiciera especial ilusión, pero me acredité para tomar fotos y escribir una crónica para Metal Zone. La verdad es que estuvo entretenido, aunque la pausa que hicieron de 25 minutos fue más de orquesta de boda que grupo de música.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Tenemos Suaves para rato

Parece mentira que Yosi tenga ya 60 años. Más de dos horas estuvieron Los Suaves sobre el escenario de Las Cabezas deleitando a sus fans al tocar sus mejores temas. Os dejo algunas fotos, un enlace a la crónica que firmo en Metal Zone (incluye el set list) y un vídeo mortal en el que salen Los Suaves tocando Johnny B. Goode con Bruce Dickinson, Rosendo Mercado, Jose Carlos Molina y Fortu.


jueves, 7 de agosto de 2008

Su nombre es rock'n'roll


Confieso que no había oído los tres últimos discos de Mago de Oz, un grupo que me encantaba, pero del que nunca comprendí su extremo giro con la inclusión de flautitas y pamplinas variadas. Como detalle en algunos temas resultaba curioso en una banda de heavy metal, pero esos adornos se adueñaron del grupo y dejó de atraerme su música. Bueno, eso unido a su matrimonio con la música comercial y a cosas como tener una canción que habla de una nutria que llora... en fin, que no sé dónde oí una parte de ese tema y se me quitaron las ganas escuchar más. Sólo tengo el último disco porque no quería ir al concierto sin tener ni idea.

Sonó bastante bien, todo hay que decirlo, pero la banda no supo conectar con el público debido a las excesivas pausas, que contribuyen a romper el ritmo del concierto y eso es algo que debería estudiar un grupo capaz de calentar el ambiente con facilidad, pero que da un paso atrás con los parones entre cada tema. ¿Será que se tienen que poner de acuerdo para andar por el escenario? Siempre había concebido un grupo de heavy metal como una banda compuesta por entre 4 y 6 personas, pero Mago de Oz tiene en el escenario más gente que el desayuno de Los Serrano.

En fin, pasamos un buen rato, pero es una pena que este grupo aparcara el heavy metal y parezca por momentos una banda de bodas y comuniones. Os dejo unas fotos que hice durante los dos primeros temas y la minicrónica que firmo en Metal Zone.

Apoteosis en Mérida

"Me quiero morir viendo tocar a estos tíos", me gritó en la cara un tipo en pleno éxtasis mientras Iron Maiden interpretaba Powerslave (Mérida, 11 de Julio de 2008). Amén.

No tengo palabras para describir el concierto, insuperable en todos sus aspectos. Aquí os dejo el set-list y un vídeo del principio de la actuación...

01. Intro - Churchill’s Speech
02. Aces High
03. 2 Minutes to Midnight
04. Revelations
05. The Trooper
06. Wasted Years
07. The Number of the Beast
08. Run to the Hills
09. Rime of the Ancient Mariner
10. Powerslave
11. Heaven Can Wait
12. Can I Play With Madness?
13. Fear of the Dark
14. Iron Maiden
——————Bises——————
15. Moonchild
16. The Clairvoyant
17. Hallowed Be Thy Name


domingo, 20 de julio de 2008

¿El heavy metal no era satánico?

El otro día ví en televisión la curiosa historia de Cesare Bonizzi, un fraile franciscano que tras presenciar un directo de Metallica decidió dedicar parte de su vida al heavy metal. El tipo va dando conciertos con su banda, Fratello Metallo (Hermano del Metal). Sin ir más lejos, este verano ha compartido cartel con Iron Maiden, Slayer y, parajódicamente, con Judas Priest, en el festival Gods of Metal 2008. No es que derroche calidad musical, pero ver sobre el escenario a un fraile de 62 años haciendo la señal del diablo está atrayendo la atención de la gente y el youtube se inunda de vídeos en directo como este.

Pero no es el único caso de religiosos unidos al metal, ya que en España tenemos un ejemplo de bastante mayor calidad musical. Joan Enric Reverte, más conocido como el padre Jony, es un sacerdote de la diócesis de Castellón que nunca ha ocultado su pasión por el rock. Alzacuello y melena, curiosa combinación. Tienen un punto especial sus clásicos temas eclesiásticos versionados en clave de rock, como el Pescador de hombres o el Qué alegría cuando me dijeron, pero yo me quedaría con este tema propio que la verdad es que me gusta bastante: El dinero no se puede comer.

martes, 24 de junio de 2008

Reflexión playera

Si el posturismo fuera una profesión, en Cádiz no habría paro.

jueves, 27 de marzo de 2008

Famosetes heavylongos

Hace poco descubrí que a Pilar Rubio (¡¡ahhhhhhhh muero!!) le gusta el heavy metal. En su casa tiene un montón de muñequitos de Eddie y todos los discos de Iron Maiden. Además, llegó a ser subcampeona de España de air-guitar. Si hubiera sabido eso cuando coincidí con ella hace poco le habría cantado algo je je. Os dejo unos enlaces de la chiquilla para vuestro disfrute visual... jamás ví una falda de los Maiden que le quedara mejor a alguien.

Pilar Rubio muestra su casa
Otra tremenda sesión de fotos




Por otro lado, también os dejo un artículo de Arturo Pérez Reverte en el que confiesa haber descubierto que el heavy metal es algo más que una tropa de melenudos chillando. Toda una lección la que da Reverte en este texto. Lección que más de uno debería leer antes de criticar un estilo de música sin conocerlo...

Corsés góticos y cascos de walkiria
No soy muy aficionado a la música, excepto cuando una canción (copla, tango, bolero, corrido, cierta clase de jazz) cuenta historias.Tampoco me enganchó nunca la música metal. Me refiero a la que llamamos heavy o jevi aunque no siempre lo sea, pues ésta, que fue origen de aquélla, es hoy un subestilo más.Siempre recelé de los decibelios a tope, las guitarras atronadoras y las voces que exigen esfuerzo para enterarse de qué van. Las bases rítmicas, el intríngulis de los bajos y las cuerdas metaleros, escapan a mi oído poco selectivo. Salvo algunas excepciones, tales composiciones y letras me parecieron siempre ruido marginal y ganas de dar por saco, con toda esa parafernalia porculizante de Satán, churris, motos y puta sociedad. Incluidas, cuando se metían en jardines ideológicos, demagogia de extrema izquierda y subnormalidad profunda de extrema derecha. Etcétera.

Sin embargo, una cosa diré en mi descargo. De toda la vida me cayeron mejor esos cenutrios largando escupitajos sobre todo cristo que los triunfitos relamidos, clónicos y saltarines, tan rubios, morenos, rizados y relucientes ellos, tan chochidesnatadas ellas, con sus megapijerías, sus exclusivas de tomate y papel cuché, y toda esa chorrez envasada en plástico y al vacío. Al menos, concluí siempre, los metaleros tienen rabia y tienen huevos, y aunque a veces tengan la pinza suelta y hecha un carajal, éste suele ser de cosas, ideas, fe o cólera que les dan la brasa y los remueven, y no de cuántas plazas será el garaje de la casa que comprarán en Miami cuando triunfen y puedan decir vacuas gilipolleces en la tele como Ricky, como Paulina, o como Enrique.

Pero de lo que quiero hablarles hoy es de música metal. Ocurre que en los últimos tiempos (a la vejez, viruelas) he descubierto, con sorpresa, cosas interesantes al respecto. Entre otras, que esa música se divide en innumerables parcelas donde hay de todo: absurda bazofia analfabeta y composiciones dignas de estudio y de respeto. Aunque parezca extraño y contradictorio, la palabra cultura no es ajena a una parte de ese mundo. Si uno acerca la oreja entre la maraña de voces confusas y guitarras atronadoras, a veces se tropieza con letras que abundan en referencias literarias, históricas, mitológicas y cinematográficas. Confieso que acabo de descubrir, asombrado, entre ese caos al que llamamos música metal, a grupos que han visto buen cine y leído buenos libros con pasión desaforada.

Ha sido un ejercicio apasionante rastrear, entre estruendo de decibelios y voces a menudo desgarradas y confusas, historias que van de las Térmópilas a Sarajevo o Bagdad, incluyendo las Cruzadas, la conquista de América o Lepanto. Como es el caso, verbigracia, de Iron Maiden y su Alexander the Great. La mitología (Virgin Steele, por ejemplo, y su incursión en el mundo griego y precristiano) es otro punto fuerte metalero: Mesopotamia, Egipto, La Ilíada y La Odisea, el mundo romano o el ciclo artúrico. Ahí, los grupos escandinavos y anglosajones que cantan en inglés copan la vanguardia desde hace tiempo; pero es de justicia reconocer una sólida aportación española, con grupos que manejan eficazmente la fértil mitología de su tierra: Asturias, País Vasco, Cataluña o Galicia. Tampoco el cine es ajeno al asunto; las películas épicas, de terror o de ciencia ficción, La guerra de las galaxias, Blade Runner, Dune, las antiguas cintas de serie B, afloran por todas partes en las letras metaleras. Lo mismo ocurre con la literatura, desde El señor de los anillos hasta La isla del tesoro o El cantar del Cid.

Todo es posible, al cabo, en una música donde el Grupo Magma canta en el idioma oficial del planeta Kobaia (que sólo ellos entienden, los jodíos) mientras otros lo hacen en las lenguas de la Tierra Media. Donde Mago de Oz alude (La cruz de Santiago) al capitán Alatriste y Avalanch a Don Pelayo. Donde los segovianos de Lujuria lo mismo ironizan sobre la hipocresía de la Iglesia católica en cuestiones sexuales que largan letras porno sobre Mozart y Salieri o relatan, épicos, la revuelta comunera de Castilla. Y es que no se trata sólo de estrambóticos macarras, de rapados marginales y suburbanos, de pavas que cantan ópera chunga con corsé gótico y casco de walkiria.

Ahora sé (lamento no haberlo sabido antes) que la música metal es también un mundo rico y fascinante, camino inesperado por el que muchos jóvenes españoles se arriman hoy a la cultura que tanto imbécil oficial les niega. El grupo riojano Tierra santa es un ejemplo obvio: su balada sobre el poema La canción del Pirata consiguió lo que treinta años de reformas presuntamente educativas no han conseguido en este país de ministros basura. Que, en sus conciertos, miles de jóvenes reciten a voz en grito a Espronceda, sin saltarse una coma.

Arturo Pérez Reverte. El Semanal, 16 de diciembre de 2007.